Son sin duda muchos los beneficios asociados al diseño, implantación y certificación de un proceso efr en una organización, si bien los más comunes son:
Mejora de la reputación y marca
Asociado a la Reputación Corporativa, fortalece y trasmite la la imagen de compromiso con sus empleados y la sociedad, así como de buen empleador, asociado todo ello a los conceptos de flexibilidad e innovación.
Atracción y retención de talento
Reforzando el compromiso para con sus empleados y mejorando su potencial de atracción como empleador excelente hacia:
– Escuelas de negocio
– Universidad y Escuelas Profesionales
– Empresas de selección
– Head-Hunters y Executive Researchers
– Competencia
– Foros de empleo
Competitividad
Permite y facilita la discriminación positiva en el consumo y la inversión, tanto de colectivos privados como públicos.
Atracción inversión socialmente responsable
Trasmite los valores que engloba la marca y facilita la labor
de analistas, gestores y entidades de rating en relación a:
– Fondos de Inversión Socialmente Responsables
– Planes de pensiones
– Mercado de valores



